Aunque ya está un poco en desuso, a nosotros nos hacía mucha ilusión escribir una postal a nuestros amigos.
Así que, al azar nos tocó un compañero a quien mandarle una bonita postal. Tuvimos que dibujarla, escribirla, poner la dirección correcta, pegarle el sello y llevarla a echar al buzón más próximo.
¡Nos quedaron perfectas!
¡Qué emoción!
Cada uno con su postal en la mano, fuimos al buzón más cercano.
Y allí ....
Esperemos que el cartero acierte y todos tengan una bonita postal de recuerdo porque están escritas con mucho cariño.






A Gabriel le ha gustado mucho la idea, todos los días mira el buzón por si le ha llegado la suya 😄
ResponderEliminar