Nos gustan los cuentos, sí, leerlos, que nos los cuenten, mirarlos, colocarlos, enseñarlos. En fin, todo.
Llegó el momento de hacer nuestros propios cuentos: escribirlos, corregirlos, ilustrarlos y hasta editarlos.
¡Cada uno su propio cuento!
¡También nos ha gustado escribirlos!
En este grupo, seguro que hay en ciernes futuros escritores de literatura, solo hay que darles la oportunidad.
¡Buen trabajo!

























